Año Química 2011 Todo es Química

Envejecimiento y osteoporosis

23 de abril de 2013 · Actividades en Madrid · Congresos  |   · · ·

El próximo lunes 29 de abril se celebrará la jornada Envejecimiento y Osteoporosis: situación actual y perspectiva de futuro, dirigida por la profesora María Vallet (UCM), en la sede de la Fundación Areces. El programa y la hoja de inscripción se puede descargar aquí. Las actividades de la Fundación Areces se pueden ver aquí.

El envejecimiento del aparato locomotor es un problema en raŐĀpida progresioŐĀn asociada al envejecimiento demograŐĀfico. Las consecuencias sobre la salud se asocian a la osteoporosis, a la artrosis y al deterioro muscular o sarcopenia. Los tres elementos interaccionan produciendo en las personas de edad avanzada un cuadro de fragilidad en precario equilibrio, que suele romperse cuando se produce una fractura. La prevencioŐĀn de la misma antes de que ocurra, la recuperacioŐĀn del paciente que la sufre y evitar otras fracturas constituyen un reto no resuelto a tenor de la progresiva incidencia del problema.

El debilitamiento del hueso estaŐĀ lejos de encontrar una solucioŐĀn satisfactoria. Cualquier intervencioŐĀn quiruŐĀrgica sobre un hueso debilitado, dada la mala calidad del hueso que recibe el implante, conduce a un resultado peor que si dicha intervencioŐĀn se realiza sobre un hueso joven y fuerte. El riesgo de fractura aumenta exponencialmente y su recuperacioŐĀn es lenta, difiŐĀcil y a menudo conduce a una discapacidad o incluso a la muerte del paciente. Hasta un 25% de pacientes que sufren una fractura de feŐĀmur fallecen en el primer anŐÉo. De los que sobreviven, aproximadamente la mitad queda total o parcialmente dependiente. Dolor croŐĀnico, limitacioŐĀn funcional, dependencia, alteraciones psicoloŐĀgicas y aislamiento social convergen en un grave deterioro de la calidad de vida.

Existen tratamientos disponibles en la actualidad para disminuir la fragilidad de hueso, pero se estaŐĀ aun lejos de su¬†regeneracioŐĀn. De una parte faltan alternativas que restauren la resistencia oŐĀsea hasta compensar el alto riesgo de fractura. De otra parte, no se dispone de tratamientos integrales para el conjunto funcional deteriorado, es decir, que recupere los tres factores de fragilidad: el hueso, el cartiŐĀlago y el muŐĀsculo. Los tres son causa y consecuencia de la fractura osteoporoŐĀtica.

Los aspectos econoŐĀmicos que rodean este problema socio- sanitario son, asimismo, de primordial importancia, por lo que toda accioŐĀn encaminada a la disminucioŐĀn de los costes debe ser seriamente considerada. Cabe mencionar que una intervencioŐĀn quiruŐĀrgica para la implantacioŐĀn de una proŐĀtesis de cadera, tiene un coste para las autoridades sanitarias de alrededor de 20.000 ‚ź£, lo que incluye costes directos, costes indirectos y costes intangibles. Como costes directos se entienden los costes de diagnoŐĀstico, visita meŐĀdica, cirugiŐĀa, dispositivos asiŐĀ como proŐĀtesis y hospitalizacioŐĀn. Los costes indirectos incluyen bajas laborales, reduccioŐĀn de horas de trabajo, peŐĀrdida de productividad asociada al dolor y cambios forzosos de puesto laboral. Como costes intangibles se consideran aquellos asociados a limitaciones en la vida diaria, por ejemplo disminucioŐĀn en actividades de ocio, problemas psicoloŐĀgicos, etc. A modo de ejemplo, el coste actual total para el tratamiento de fracturas de cadera con origen osteoporoŐĀtico en EE.UU. es de 20,3 billones de doŐĀlares. Dicho coste, lejos de disminuir, ha experimentado un crecimiento continuo durante todo el siglo XX y en la primera deŐĀcada del siglo XXI. De hecho, el nuŐĀmero total de fracturas osteoporoŐĀticas en 1950 fue de 1,47 millones y la proyeccioŐĀn para el 2050 es de alrededor de 5,3 millones. En el marco de la UnioŐĀn Europea, los costes son de aproximadamente 15 billones de euros anuales y, por supuesto, el incremento en la esperanza de vida de una poblacioŐĀn cada vez maŐĀs envejecida hace pensar en dificultades aun maŐĀs serias para el futuro.

En el contexto de un problema socio-sanitario como es la osteoporosis, podemos destacar tres actores principales implicados en eŐĀl:

El paciente. Todas las publicaciones y sitios web que atestiguan la actividad de asociaciones relacionadas con el problema de la osteoporosis, asociado al envejecimiento, muestran que por ahora no existe una solucioŐĀn satisfactoria a este problema y que permanece como uno de los principales retos para la salud puŐĀblica. Dicha afirmacioŐĀn se fundamenta en la significativa mortalidad y en su relacioŐĀn con el problema econoŐĀmico de los tratamientos. El paciente, como actor principal del problema, estaŐĀ por tanto, esperando auŐĀn una solucioŐĀn satisfactoria a este problema.

El cirujano ortop√©dico. Una vez que la fractura (bien sea de cadera, vertebral, munŐÉeca, etc.) se ha producido, el cirujano solamente es capaz de afrontar el problema con una solucioŐĀn quiruŐĀrgica limitada, que es maŐĀs complicada cuanto mayor es el envejecimiento del hueso, que conlleva una calidad mala de tejido oŐĀseo. Los informes emitidos por muchos de estos profesionales sostienen el principio de los enormes beneficios que tendriŐĀan para los pacientes las soluciones preventivas.

El sistema p√ļblico de salud. En Espa√Īa, el sistema puŐĀblico es el comprador del producto proteŐĀsico y quien corre con los gastos de intervencioŐĀn y hospitalizacioŐĀn. Sin duda alguna el paulatino envejecimiento de la sociedad conlleva mayor nuŐĀmero de pacientes osteoporoŐĀticos con importantes fracturas de cadera, munŐÉeca y veŐĀrtebras.

Bernardo Herradón García

b.herradon@csic.es

RSEQ-STM

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